Las 48 leyes del poder (un libro), de Robert Greene, demuestran algunos principios de cómo se crea, conserva y maneja el poder (una de las palabras más tentadoras), de obligada lectura (cito únicamente las primeras quince):

# Nunca le haga sombra a su amo.
# Nunca confíe demasiado en sus amigos; aprenda a utilizar a sus enemigos.
# Disimule sus intenciones.
# Diga siempre menos de lo necesario.
# Casi todo depende de su prestigio; defiéndalo a muerte.
# Busque llamar la atención a cualquier precio.
# Logre que otros trabajen por usted, pero no deje nunca de llevarse los laureles.
# Haga que la gente vaya hacia usted y, de ser necesario, utilice la carnada más adecuada para lograrlo.
# Gane a través de sus acciones, nunca por medio de argumentos.
# Peligro de contagio: evite a los perdedores y los desdichados.
# Haga que la gente dependa de usted.
# Para desarmar a su víctima, utilice la franqueza y la generosidad en forma selectiva.
# Cuando pida ayuda, no apele a la compasión o a la gratitud de la gente, sino a su egoísmo.
# Muéstrese como un amigo pero actúe como un espía.
# Aplaste por completo a su enemigo.

Éstas (y las otras 33 leyes) se pueden leer en este anexo. Ya sea que busques poder, o quieras prevenirte de los que lo buscan, son bastante útiles y dignas de reflexión. Cualquiera que siga esas leyes conseguirá poder, más no absoluta felicidad.